Ciudad invisible

Fotografía documental
Bogotá, Colombia. 2006–2010

Toda forma de habitar transforma el espacio. Incluso allí donde la ciudad nunca imaginó que pudiera existir un hogar.

Ciudad invisible es un proyecto de fotografía documental realizado entre 2006 y 2010 en Bogotá, Colombia, a partir del trabajo de investigación desarrollado en el marco del V Censo de Habitantes de Calle. La serie documenta las formas en que los habitantes de la calle transforman la infraestructura urbana en espacios de residencia, y cómo esas formas de habitar modifican los usos y significados de espacios concebidos para otras funciones.

El trabajo fotográfico comenzó en el contexto del V Censo de Habitantes de Calle de Bogotá, acompañando el trabajo de campo y registrando los lugares donde se desarrollaba la investigación. El recorrido llevó progresivamente la atención hacia los espacios donde las personas permanecían: puentes, canales, alcantarillas, estructuras hidráulicas, espacios bajo autopistas, vacíos urbanos y otras zonas residuales — infraestructuras pensadas para la circulación, el drenaje, el tránsito o el soporte técnico, que en determinadas circunstancias adquirían otras funciones.

Uno de esos lugares era un puente vehicular en plena zona comercial. Esa mañana solo había una persona bajo el puente, junto a un perro que hacía de guardián; los demás habían salido a buscar comida o algo de dinero. Arriba, la gente caminaba como cualquier día — y se detenía a mirar, con una curiosidad que delataba que no sabía que ahí abajo, a pocos metros, alguien vivía. Esa distancia entre lo que ocurre a nivel de la calle y lo que ocurre debajo de ella es, en buena parte, el asunto central del proyecto.

Las fotografías registran esas relaciones entre infraestructura, objetos y presencia humana. Más que una condición social, muestran una forma particular de producción del espacio: una lectura de la ciudad desde aquello que permanece al margen de la mirada cotidiana. La idea de hogar deja de depender de la vivienda y se entiende, en cambio, como la posibilidad de construir vínculos de pertenencia con el entorno. Habitar implica transformar — organizar, delimitar, proteger, introducir objetos, establecer relaciones de permanencia con un lugar.

El título Ciudad invisible surge de esta ampliación de la mirada, y establece un doble vínculo: con Las ciudades invisiblesde Italo Calvino, donde la ciudad no se entiende como un territorio único y estable, sino como una constelación de memorias, deseos y experiencias que transforman continuamente su significado; y con la noción de ciudad invisible desarrollada por Néstor García Canclini, entendida como la tensión entre la ciudad que se recorre físicamente y aquella que se construye desde la experiencia, la memoria y la imaginación.

Esa invisibilidad no pertenece únicamente al ámbito de lo imaginado. Existe en espacios intersticiales que permanecen ocultos bajo la aparente normalidad del paisaje urbano — como ese puente, transitado a diario por cientos de personas que ignoraban lo que sucedía a sus pies.

La serie termina desplazando el interés inicial por la residencia hacia la propia ciudad: hacia las formas en que quienes la habitan, incluso desde sus márgenes, reorganizan usos y producen otros significados sobre una misma infraestructura — la que para unos es solo un puente, y para otros, un lugar donde vivir.