![]()
Del lienzo a Indesign
Una reflexión sobre el diálogo entre la práctica pictórica y el diseño editorial.
Cómo dos pinturas acrílicas trascendieron el lienzo para dar origen a la identidad visual de los libros Legal and Regulatory Aspects of Telecommunication Submarine Cables, escritos por Andrés Fígoli.


Las imágenes creadas durante un proyecto pictórico pueden adquirir nuevos significados cuando atraviesan otros formatos. En este proyecto, dos pinturas acrílicas se transformaron en la identidad visual de una publicación especializada, demostrando cómo el lenguaje plástico puede expandirse hacia el diseño editorial sin perder su autonomía. Más que ilustrar un libro, las obras se convirtieron en el punto de partida para construir una identidad visual coherente que se extendió desde la portada hasta la diagramación interior y el propósito comunicativo del proyecto.
Dos pinturas de la serie Studi sull’acqua dieron origen a la identidad visual de los libros Legal and Regulatory Aspects of Telecommunication Submarine Cables, del autor Andrés Fígoli.
Nuestra colaboración no comenzó con estas publicaciones. Desde hacía varios años trabajamos en el desarrollo de la identidad visual de su firma de consultoría especializada, que incluía el diseño de la identidad corporativa, el desarrollo de su sitio web y la actualización periódica de su blog.
Cada artículo publicado está acompañado por una fotografía de fauna marina cuidadosamente seleccionada. No se trataba simplemente de ilustrar el texto, sino de encontrar una imagen capaz de sintetizar visualmente la idea central de cada publicación. Si un artículo abordaba, por ejemplo, la eficiencia de determinados procedimientos regulatorios, buscaba una imagen cuya carga simbólica dialogara con ese contenido. Una tortuga marina, gracias a su capacidad para desplazarse con eficiencia en el océano, podía convertirse en una metáfora visual de esa idea.
La pintura como identidad visual
Cuando Andrés comenzó a trabajar en los libros, expresó un deseo muy concreto: quería que la portada se alejara de la estética habitual de las publicaciones tratan sobre el marco jurídico, regulatorio y comercial. Buscaba que el libro llamara la atención incluso antes de ser abierto, que una persona pudiera verlo sobre una mesa y sintiera curiosidad por hojearlo.
Conociendo el lenguaje visual que habíamos construido durante los años anteriores y la paleta cromática definida para su identidad corporativa, decidí proponer una solución distinta. En lugar de desarrollar una ilustración digital, le mostré el proyecto pictórico en el que venía trabajando y propuse realizar dos pinturas originales en acrílico sobre lienzo destinadas específicamente a las portadas.

La decisión de trabajar sobre lienzo no respondía únicamente a una preferencia técnica. Me interesaba que la portada conservara las cualidades materiales de la pintura: la textura de la tela, la huella del pincel, las transparencias y el relieve producido por la superposición de capas de color. Incluso reproducida mediante impresión, la imagen mantenía una presencia física difícil de obtener mediante una ilustración creada exclusivamente en formato digital.
Del agua a la abstracción
La serie Studi sull’acqua nació como unos estudios previos sobre las cualidades visuales del agua, como parte de un proyecto pictórico en curso. Las primeras pinturas intentaban representar su superficie, la luz reflejada y sus variaciones cromáticas. Sin embargo, durante el proceso la imagen comenzó a desprenderse progresivamente de la representación figurativa para acercarse a un lenguaje cada vez más abstracto.
Esa evolución resultó especialmente adecuada para las portadas. Mi intención nunca fue ilustrar literalmente los cables submarinos ni representar el contenido técnico del libro. Me interesaba construir una imagen abierta, capaz de evocar el movimiento, la profundidad y la complejidad del océano. La pintura no explica el contenido de la publicación; establece una resonancia visual con el medio en el que esos cables existen.


Diseño editorial
Una vez definidas las portadas, el trabajo continuó con el diseño editorial y la diagramación completa de ambos volúmenes. La organización tipográfica, la jerarquía de títulos, la retícula y la composición de página se desarrollaron respetando la identidad visual previamente construida para el sitio web y la comunicación institucional del proyecto.

Dado que los libros reúnen una gran cantidad de información jurídica y técnica, uno de los principales objetivos consistió en facilitar la lectura y la navegación del contenido. Cada decisión de diseño buscó ofrecer una estructura clara que permitiera al lector orientarse con facilidad durante la consulta.
Las gráficas, diagramas e ilustraciones fueron redibujados siguiendo la misma paleta cromática utilizada en la identidad corporativa, garantizando coherencia visual a lo largo de toda la publicación.






Finalmente, el proyecto editorial fue adaptado a las especificaciones técnicas exigidas por Amazon KDP para su publicación impresa.

La expansión de la imagen
Este proyecto confirmó una idea que atraviesa buena parte de mi práctica artística: las imágenes no pertenecen exclusivamente al soporte para el que fueron concebidas. Cuando existe una relación conceptual entre ellas y el contexto en el que se insertan, pueden desplazarse hacia otros medios sin perder su capacidad de generar significado. En este caso, la pintura encontró una continuidad natural en el diseño editorial. Más que adaptarse a un nuevo soporte, extendió su campo de acción y dio origen a una identidad visual que articuló la portada, la diagramación y la comunicación de una publicación especializada.




